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Ravel, Maurice Send
CompositorIcon Compositor Ravel, Maurice (1875 - 1937)
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VidaIcon Vida
Maurice Ravel es el autor de la obra musical escrita en el siglo XX más famosa del mundo: el Bolero. El Bolero nace de la combinación de dos rasgos muy característicos de Ravel: su pereza a la hora de ponerse a escribir y su pasión por marcarse retos y superarlos. Ravel pensó en orquestar alguno de los números de la Iberia de Isaac Albéniz para cumplir el encargo sin demasiado esfuerzo. Pero Enrique Fernández Arbós tenía la exclusiva para orquestar las obras de Albéniz y Ravel abandona su proyecto a pesar de que Arbós, informado de que Ravel está trabajando en la Iberia, le cede generosamente sus derechos. Ravel no quería componer sino sólo orquestar, y eso es exactamente lo que hace: escribe un único tema y lo repite machaconamente desde el principio al final de la obra sin modificar ni un ápice el ritmo. El Bolero se estrenó efectivamente como un ballet, en la Ópera de París el 20 de noviembre de 1928 con Ida Rubinstein, pero muy pronto se desprendió de su envoltorio coreográfico para mostrarse con toda su crudeza en las salas de concierto. De la fama internacional de Ravel puede dar idea el que el compositor George Gershwin quiso que Ravel le diera clases para perfeccionar su técnica. El reconocimiento del público y de sus colegas no encontró nunca un respaldo oficial. En su juventud, con sus primeros triunfos en el currículum, se le negó en varias ocasiones la máxima distinción francesa a los artistas menores de 30 años: el Premio Roma. En sus años de gloria el estado francés intentó reparar esos pecados de juventud y quiso concederle la Legión de Honor, pero una desafortunada serie de desencuentros acabaron por eliminarle de la lista. Y por supuesto los Académicos jamás le aceptaron entre sus filas. Ravel era uno de los fundadores de un grupo de artistas que aceptaron como denominación el término "Apaches". Fundaron una Sociedad de Música Independiente para organizar conciertos en los que estrenar sus obras fuera de los circuitos académicos, que les cerraban sus puertas. Una Sociedad que, a despecho de las instancias oficiales, revolucionó la música francesa e hizo de París una vanguardia en los primeros años de este siglo. La I Guerra Mundial supuso la ruptura de esa situación y desencadenó en Ravel una profunda crisis. La guerra será también la causa indirecta de otra de las obras más espectaculares de Ravel. El pianista austríaco Paul Wittgenstein (hermano de Ludwig, el filósofo) que había perdido el brazo derecho en la contienda, solicitó a varios compositores obras pianísticas que se pudieran tocar con una sola mano. Ravel escribió el Concierto para la mano izquierda, en el que la presencia del piano es tan poderosa como si se tocara con las dos manos. Escribió también el Concierto en sol, para su propio consumo, ya que eran tantas las invitaciones que tenía para dirigir el Bolero que quería otra obra para presentarse ante el público en su condición de pianista y evitar así empuñar la batuta, porque en la dirección se sentía menos seguro que ante el teclado o como compositor. Se señalan los orígenes españoles de su madre para explicar la atracción de Ravel hacia los temas ibéricos. Pero el Bolero ni siquiera responde con exactitud al ritmo de la danza española y otras obras de la producción de Ravel, como la Pavana para una infanta difunta o la Alborada del gracioso, deben su título a que la sucesión de sonidos en castellano le resultaba agradable al compositor, sin que respondan a una intención de describir temas concretos.
TrabajosIcon Trabajos

Ravel wrote two operas, the first, described as a comèdie-musicale, L'heure espagnole (The Spanish Clock) and the second, with a libretto by Colette, the imaginative L'enfant et les sortilèges (The Child and the Enchantments), in which the naughty child is punished when furniture and animals assume personalities of their own.

Ravel wrote his ballet Daphnis et Chloè in response to a commission from the Russian impresario Dyagilev.

The work, described as a symphonie chorèographique is based on the Hellenistic pastoral novel of Longus.

Ma mère l'oye (Mother Goose), originally for piano duet, was orchestrated and used for a ballet, as were the Valses nobles et sentimentales and the choreographic poem La valse.

Ravel's last ballet score was the famous "Bolèro", a work he described as an orchestrated crescendo.

In addition to the scores for ballet and arrangements of piano works for the same purpose, Ravel wrote an evocative Rapsodie espagnole (Spanish Rhapsody).

Other orchestrations of original piano compositions include a version of the very well known Pavane pour une infante dèfunte (Pavane for a Dead Infant), the Menuet antique, Alborada del gracioso from Miroirs and pieces from Le tombeau de Couperin.

Ravel wrote two piano concertos, the first, completed in 1930, for the left hand only, commissioned by the pianist Paul Wittgenstein, who had lost his right arm in the war, and the second, completed in 1931, for two hands.

Songs by Ravel include the remarkable Shèhèrazade, settings of a text by Tristan Klingsor for mezzo-soprano and orchestra, and the Don Quichotte è Dulcinèe (Don Quixote to Dulcinea) songs, originally written for a film of Don Quixote in which the famous Russian bass Chaliapin was to star.

Songs with piano include settings of the Jules Renard Histoires naturelles, portraying an instinctive sympathy towards the birds and the cricket.

Ravel's chamber music includes the evocative nostalgia of the Introduction and Allegro for harp, flute, clarinet and string quartet, a violin sonata with a jazz-style blues movement, a piano trio and a string quartet.

Tzigane, written for the Hungarian violinist Jelly d'Arànyi, is a remarkable excursion into extravagant gypsy style.

Ravel was himself a good pianist. His music for the piano includes compositions in his own nostalgic archaic style, such as the Pavane and the Menuet antique, as well as the more complex textures of pieces such as Jeux d'eau (Fountains), Miroirs and Gaspard de la nuit, with its sinister connotations.

The Sonatina is in Ravel's neo-classical style and Le tombeau de Couperin is in the form of a Baroque dance suite.


 
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